Las fuerzas armadas estadounidenses desechan la forma tradicional de combatir el terrorismo, descartan el recurso de la invasión masiva y la prolongada ocupación de países y optan por un nuevo tipo de estrategia sustentada en el uso de tecnologías avanzadas que les permiten operar con un reducido número de comandos de Operaciones Especiales y un arsenal de robots voladores de todos tamaños para cazar al “enemigo” dondequiera que este se encuentre.

Gracias a las nuevas tecnologías, la CIA pudo localizar el escondite de Osama Bin Laden en Pakistán y enviar a un pequeño comando de “Operaciones Especiales” a ejecutarlo mientras veía...

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